Envases y embalajes ecológicos
El consumidor consciente de la conservación del medio ambiente opta por los productos ecológicos. Y también lo hace especialmente en el envase. Es de sobra conocido que todos los plásticos utilizados hoy se basan en una materia prima que antes o después se habrá agotado: el petróleo. Por esta razón, también en el sector del envase y el embalaje se apuesta cada vez más por los materiales renovables.
El mercado de los plásticos ecológicos basados en materias primas renovables como trigo, maíz o caña de azúcar, incrementa cada año entre un 20 y un 30 por ciento. Entre tanto ya han aparecido los primeros bioplásticos en las bebidas no gaseosas o en la transformación de alimentos líquidos.
El segundo gran mercado es el material de embalaje. También aquí hay interesantes desarrollos: en un proyecto de investigación comunitario están desarrollándose nuevos papeles flexibles de estructura multicapa realizados exclusivamente con materias primas renovables. El Instituto Fraunhofer IVV de Freising aporta métodos específicos para mejorar la barrera al vapor de agua y al oxígeno del papel previamente recubierto. Además se están desarrollando recubrimientos antimicrobianos.
Por último cabe citar algo absolutamente fundamental: muchos bioplásticos se consideran compostables. Pero esto no es del todo verdad. La mayoría de ellos se descomponen muy lentamente o es necesario calentarlos para que lo hagan, lo que provoca un efecto negativo en el balance ecológico. Además, el material es demasiado valioso para utilizarlo una sola vez. Así pues, el reciclaje será la próxima gran tarea en este campo.
Fuente: www.grupocsl.org
Envases y embalajes ecológicos
El consumidor consciente de la conservación del medio ambiente opta por los productos ecológicos. Y también lo hace especialmente en el envase. Es de sobra conocido que todos los plásticos utilizados hoy se basan en una materia prima que antes o después se habrá agotado: el petróleo. Por esta razón, también en el sector del envase y el embalaje se apuesta cada vez más por los materiales renovables.
El mercado de los plásticos ecológicos basados en materias primas renovables como trigo, maíz o caña de azúcar, incrementa cada año entre un 20 y un 30 por ciento. Entre tanto ya han aparecido los primeros bioplásticos en las bebidas no gaseosas o en la transformación de alimentos líquidos.
El segundo gran mercado es el material de embalaje. También aquí hay interesantes desarrollos: en un proyecto de investigación comunitario están desarrollándose nuevos papeles flexibles de estructura multicapa realizados exclusivamente con materias primas renovables. El Instituto Fraunhofer IVV de Freising aporta métodos específicos para mejorar la barrera al vapor de agua y al oxígeno del papel previamente recubierto. Además se están desarrollando recubrimientos antimicrobianos.
Por último cabe citar algo absolutamente fundamental: muchos bioplásticos se consideran compostables. Pero esto no es del todo verdad. La mayoría de ellos se descomponen muy lentamente o es necesario calentarlos para que lo hagan, lo que provoca un efecto negativo en el balance ecológico. Además, el material es demasiado valioso para utilizarlo una sola vez. Así pues, el reciclaje será la próxima gran tarea en este campo.
Fuente: www.grupocsl.org