El panorama para los hogares colombianos en esta época de crisis económica no es el mejor. En un año su deuda con el sistema financiero aumentó en 5,6 billones de pesos.
La restricción en los créditos en el escenario internacional, tiene preocupados a los representantes del mercado financiero, ya que es la primera consecuencia que toca al país por los efectos de la crisis de Estados Unidos.
Según cifras de Fedesarrollo, cada vez es más preocupante la disminución del Índice de Confianza del Consumidor (ICC).
La crisis financiera de Estados Unidos, cada vez más complicada, está provocando un desajuste global, que en Colombia se traduce en una escalada alcista.
Sin terminar de superar la revaluación del peso durante el primer semestre del año, los exportadores colombianos deben enfrentar la baja internacional en los precios de las materias primas.