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Colombia baja tres puestos en el escalafón de competitividad de la facultad empresarial de Lausana, Suiza
En la clasificación del “anuario de competitividad mundial 2008” realizado por la facultad empresarial IMD de Lausana en Suiza, Colombia recibió una calificación de 50,396 puntos sobre cien y se ubicó por debajo de Chile y Perú y por encima de otros países de la región como Brasil, México y Venezuela, quien cierra el escalafón.
Según la investigación, Estados Unidos está en el primer lugar en materia de competitividad por décimo quinto año consecutivo, aunque su economía muestra señales de debilidad.
Entre las naciones latinoamericanas, Chile figuró en el puesto más alto al ubicarse en el 26to. lugar, seguido por Perú, en el puesto 35, y Brasil, que subió del puesto 49 al 43.
Venezuela, por tercer año consecutivo, figuró en el último lugar en materia de competitividad, precedido de Ucrania, Sudáfrica, Argentina e Indonesia.
Los llamados tigres asiáticos Singapur y Hong Kong se ubicaron detrás de Estados Unidos, tal como lo hicieron el año pasado. Suiza y Luxemburgo completaron la lista de las cinco economías nacionales más competitivas, de acuerdo a la escuela de administración de empresas IMD.
"El gran interrogante es determinar si Estados Unidos seguirá siendo el número uno luego de este año", dijo Stephane Garelli, directora del proyecto. Garelli añadió que el informe se basó en datos de 2007 que no reflejan a cabalidad los problemas sufridos por los mercados financieros de Estados Unidos.
Según explican en El Espectador, el estudio hace una lista de 55 economías según 331 criterios que miden cómo un país crea y mantiene condiciones favorables a los negocios. La posición de Estados Unidos fue cimentada por su economía interna,
que es la más poderosa del mundo, y supera al resto en la cantidad de
inversiones, compra de acciones y servicios de exportación.
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Según los datos del anuario, 600 millones de personas han alcanzado la categoría de "clase media" desde 2000 y gastan en conjunto 4.000 millones de dólares anuales.
"Esta nueva clase media está ansiosa de comprar productos que son símbolos de cierto estatus social, como electrodomésticos y automóviles, de tener una vivienda propia, una mejor atención de salud y de hacer viajes de vacaciones", indica el director del estudio, Stéphane Garelli.
Como consecuencia de todos estos cambios, "el poder de la economía mundial, que estaba centrado en E.U., Japón y Europa, ahora está más diluido" y en el futuro las multinacionales de Occidente "tendrán que competir con compañías y marcas locales de naciones emergentes", concluye la investigación. |
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