Según Portafolio: “del total de exportaciones colombianas hacia América Latina, el año pasado el 31,3 por ciento fueron productos manufacturados de mediana tecnología y otro 5,1 por ciento manufacturas de alta tecnología”, mientras que “la exportación de productos primarios apenas es del 12,1 por ciento del total del total de ventas colombianas en el exterior”.
De este modo se espera que el país pueda vender a otros países productos más sofisticados y con mayor grado de industrialización.
Es de anotar que los vehículos fueron el producto de mayor representación en las exportaciones que se hicieron desde Colombia para Venezuela. En los primeros 9 meses del año se vendieron al mercado venezolano 45.047 vehículos entregados por ensambladoras colombianas como Sofasa, General Motors, Colmotores y la Compañía Colombiana Automotriz (ACC).
Cifra motivante, pero preocupante al mismo tiempo, si se tienen en cuenta las políticas endógenas que planea aplicar Venezuela para el sector automotriz, en las que busca a través de la sustitución de importaciones, estimular la industria nacional.
La decisión del vecino país genera incertidumbre, especialmente para las industrias de automotores colombianas, porque el crecimiento que venían experimentando en cualquier momento se puede venir abajo.
Así, son dos las razones de peso que tiene el país para pensar en una nueva política de exportaciones en la que se busque exportar productos más elaborados, y al mismo tiempo diversificar el mercado a otros países y aprovechar los acuerdos comerciales para crear clusters regionales que les permitan adquirir mayor competitividad.
Esto es muy importante, ya que de acuerdo con las declaraciones del gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, “si existiera una desaceleración fuerte o una crisis en la economía venezolana, dada la magnitud de las exportaciones nacionales a ese mercado, que este año superarán los cuatro mil millones de dólares, su efecto sería muy negativo sobre el PIB colombiano y tendería a devaluar el peso colombiano frente al dólar”.
Es muy alentador para la economía del país el aumento en exportaciones que se ha dado con el vecino país, pero sus políticas nacionalistas y las posibilidades de una recaída económica, hacen temer a los exportadores y al gobierno, por lo que se debe buscar necesariamente otros socios comerciales. |