De hecho, lo que más preocupa hoy a los comerciantes son las declaraciones de Chávez, en las cuales aseguró que los avances que se habían logrado para acuerdos comerciales quedarían congelados. ''Lo que he dicho es muy grave. Señores ministros, señores generales: todos en alerta. Las relaciones económicas y comerciales, las empresas de los colombianos aquí, las de nosotros allá, todo eso se va a perjudicar'', afirmó el gobernante venezolano.
Esa actitud de inmediato tuvo una respuesta en el Presidente Uribe, quien declaró que el verdadero interés de Chávez no era la paz del gobierno sino legitimar el terrorismo de las FARC.
Sin embargo, esta situación no sólo ha causado polémica en ambos países, también empieza a causar efectos en la comunidad internacional que no se ha hecho esperar para dar declaraciones al respecto.
En el caso de Francia la preocupación se inclina más por lo humanitario y la liberación de Ingrid Betancourt. En el caso de las declaraciones de Estados Unidos, su interés ha sido netamente comercial, convirtiendo la situación en una excusa para volver a defender el tema del Tratado de Libre Comercio ahora que se dificultan las relaciones entre los países protagonistas.
Según Portafolio, en su artículo “Crisis con Venezuela, impulsa TLC”, ya se escuchan voces de demócratas tomando partido a favor del TLC entre Colombia y Estados Unidos. Según los congresistas el hemisferio sur se encuentra representado por Chávez, su oponente, y por Uribe, su principal aliado en cuanto a políticas económicas. En ese contexto, decirle que no a Colombia en el TLC sería darle fuerza a la ideología del dirigente venezolano, lo que podría potencialmente perjudicar la credibilidad de las políticas de libre comercio que propone el país del norte.
Todo lo anterior le debe mostrar a los agentes de integración, quienes comercian directamente con Venezuela, lo delicado que es centrar sus relaciones comerciales en un solo destino y los obliga a diversificar geográficamente las exportaciones, en vista de la inestabilidad que representa para la economía del país, la coyuntura política con el vecino país.
Para Portafolio, “el conflicto comercial también tendría un impacto en el abastecimiento de productos como los lácteos, el ganado y algunos alimentos básicos que no se podrían conseguir tan fácilmente en otros países”.
Muchos analistas se aventuraron a pensar en la “crisis” como una estrategia política para ganar adeptos, pero en el caso de Chávez parece que no funcionó, ya que sufrió una derrota el domingo 2 de diciembre en el referendo que convocó para modificar la Constitución Política de su país.
Según Portafolio, “Chávez vio frustradas -al menos por ahora- sus intenciones de cambiar temas que van desde la educación y los medios, hasta la estructura administrativa de su país”.
Por ahora los empresarios Colombianos están a la espera de cómo termina esta situación y mientras tanto buscan nuevas negociaciones que les ofrezcan una relación comercial segura, sin represalias que afecten sus inversiones. |