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El déficit de atención puede causar problemas de conducta en el adolescente
Rafael Vásquez, psiquiatra especializado en adolescentes y niños, expresó en El Tiempo que el trastorno de déficit de atención asociado a hiperactividad (Tdah) es el problema de comportamiento más común durante la infancia y constituye la enfermedad crónica más frecuente del período escolar.
Lo anterior es reafirmado por el estudio: “Prevalencia del trastorno por déficit de atención-hiperactividad en niños y adolescentes colombianos”, publicado en la Revista de Neurología (2005), donde se dice que la hiperactividad “representa un problema complejo debido a que aparece en edades tempranas, repercute en la vida diaria del niño y existe la probabilidad de que persista a lo largo de la vida”.
El estudio concluye que en Colombia esta alteración puede tener una prevalencia que puede alcanzar el 20,4% de la población escolar, es decir, que uno de cada cinco niños colombianos en edad escolar puede ser hiperactivo.
Los trastornos pueden continuar en la adolescencia
El especialista aseguró que cada vez se ve con más frecuencia este tipo de trastornos entre adolescentes, debido a que nunca fueron diagnosticados o tratados adecuadamente en la infancia. También afirmó que en muchos casos no se trata a estos niños por la creencia de los padres de que éste es un problema pasajero, que se soluciona con disciplina.
Señales de alerta
Los siguientes comportamientos pueden ser síntoma de déficit de atención y ser motivo de consulta a un especialista.
- Rebeldía en la casa y en el colegio.
- Preferencia desmedida por la vida social.
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¿Qué se puede hacer en estos casos?
- Deje de regañar y criticar a su hijo, él no puede controlarse sin ayuda profesional.
- Reconózcale las cosas buenas que hace.
- Déle prioridad a la felicidad de su hijo. No lo presione por resultados escolares.
- Vaya con él a consulta donde un neuropediatra o un psiquiatra de niños y adolescentes, que le sugiera un tratamiento y le ayude a orientarlo.
- No castigue siempre a su hijo. Puede ser contraproducente al crear resentimientos, o estimular la animadversión de los adolescentes hacia sus papás.
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