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Estudio revela que las personas que queman menos calorías sienten la necesidad de comer más
El estudio fue presentado en la Conferencia de la Sociedad Fisiológica Americana que se celebra del 24 al 27 de septiembre en Hilton Head (sureste de EEUU). Danny Brown, uno de los doctores a cargo de la investigación afirma que: "Estar sentado en el sofá o ante el escritorio no sólo no quema calorías, sino que puede llevar a querer comer más".
Para llegar a esa conclusión, los investigadores sometieron a seis personas jóvenes, delgadas y en buena forma física -dos mujeres y cuatro hombres- a tres situaciones distintas a lo largo de tres jornadas, después de suministrarles durante varios días una dieta equivalente en calorías al gasto físico realizado.
Tres jornadas de prueba
En la primera de las situaciones, los voluntarios se mantuvieron físicamente activos -pero sin realizar ejercicio- durante 12 horas, en las cuales sólo se les permitió sentarse 10 minutos cada hora e ingirieron un número de calorías equivalente al desgaste energético. Las actividades realizadas incluyeron andar, ordenar papeles, recoger libros, entre otras.
En la segunda, los jóvenes se mantuvieron inactivos durante 12 horas, hasta el punto de moverse sólo en silla de ruedas, y recibieron las mismas calorías que en el caso anterior, es decir más que las gastadas.
La tercera situación consistió en mantenerse inactivo y consumir un número de calorías proporcional.
Los resultados
A los voluntarios se les entregaron cuestionarios sobre su apetito, en los que afirmaron tener más hambre, sentir un mayor deseo de comer y encontrarse menos saciados cuando estaban inactivos.
Según Brown, "Además de reducir el gasto de energía, sentarse durante largos periodos de tiempo puede aumentar la sensación de hambre".
Estos resultados aún son preliminares, sin embargo se ha llegado a la conclusión de que la inactividad aumenta la precepción del hambre y que ejercicios de menos intensidad como caminar, tienen un efecto reductor sobre el apetito. |
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Haga ejercicio regularmente
El cuerpo humano está diseñado para moverse y requiere por tanto realizar ejercicio físico de forma regular para mantenerse funcional y evitar enfermedades y complicaciones.
El ejercicio logra lo siguiente:
- Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
- Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.
- Mejora el perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL).
- Disminuye el riesgo de padecer diabetes no insulino-dependiente.
- Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer (colon, mama).
- Mejora el control del peso corporal.
- Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.
- Mejora la imagen personal.
- Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.
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