2.
No me resigno
Me visitas en sueños
Ya estás muerto
3.
El girasol
no conoce de eclipses
siempre te alumbra
Quizás demasiado simples, incluso intrascendentes, los haiku son una forma poética en la que sólo se dice lo necesario, sin adornos, ni distracciones; por eso, precisamente, no es de extrañar que hayan sido el origen de lo que ahora llaman Productividad Haiku.
Sólo lo esencial
“Enfocarse sólo en aquellas cosas que le produzcan mayor beneficio”, ése parece ser el principio básico que garantiza una mayor productividad, tanto en la vida cotidiana como en el trabajo.
Sin embargo, cuando hay demasiadas cosas por hacer y estamos tan ocupados que apenas tenemos tiempo para evaluar lo que es esencial –como suele ocurrir en el día a día de todas las empresas–, surge necesariamente la pregunta: ¿cómo hacer para saber en qué debemos trabajar primero?
La clave de la Productividad Haiku, en ese sentido, está en limitarse, de forma un tanto arbitraria, a un número específico de tareas, obligándonos a escoger, por ejemplo, sólo cuatro de las catorce tareas que tenemos.
De esa forma, de acuerdo a Zenhabits, siempre estaremos obligados a hacer sólo aquellas cosas que son realmente importantes, evitando que perdamos tiempo en lo que analizamos y decidimos cuáles son nuestras prioridades.
Como en el haiku, cuya forma tradicional de tres versos y 17 sílabas hacía que los autores se enfocaran sólo en aquellas palabras que tuvieran un mayor significado para el poema, lo ideal sería que nos centráramos primero en aquellas actividades que son más importantes y así, poco a poco, ir evacuándolas todas, con mucha más efectividad y compromiso.
Poniéndole límites a todo
La principal regla de la Productividad Haiku es ponerle límites a todo lo que hagamos. Para aumentar nuestra productividad, debemos analizar las actividades que hacemos diariamente y, de esa forma, definir un límite que nos permita concentrarnos sólo en lo más importante.
1. Sus metas: Defina con exactitud el número de objetivos, metas o “sueños” sobre los que puede trabajar al mismo tiempo, siempre teniendo en cuenta que es mejor enfocarse en uno solo, para no perder energía de forma innecesaria.
2. Tareas más importantes: De ser posible, escoja tres o cuatro tareas que sean las más importantes para cada día, y enfóquese completamente en ellas.
4. Tanda de tareas: Adicionalmente a las tareas más importantes, escoja cuatro tareas pequeñas que pueda realizar en una tanda de una o media hora cada día.
Obviamente los límites y las tareas que se pueden delimitar, varían de acuerdo a la situación de cada persona. Lo importante es que haga el ejercicio y se concentre sólo en aquello que es esencial para usted y la organización en que trabaja. |